El alcalde de Badajoz ha afirmado hoy que Badajoz tenía un pendón histórico pero que nunca ha tenido bandera, ignorando evidentemente no sólo la rica historia de nuestra ciudad sino la definición de la RAE sobre qué es un “pendón”, que no es más que una bandera más larga que ancha que se suele llevar recogida. El pendón de Badajoz, que era de color carmesí, el color de la corona de Castilla, y que está recogido ya hasta en “Wikipedia”, aunque Fragoso no lo sepa, debía tener en origen las armas de Castilla y posteriormente los de la propia ciudad de Badajoz: un león, como símbolo de Alfonso IX de León que reconquista Badajoz en 1230, y una columna de Hércules, emblema que aún perdura en el escudo de España. El primer escudo que se conserva en la ciudad está sobre la puerta del edificio de la Galera y data del S. XVI.

El histórico “Pendón de Badajoz” fue protagonista de una curiosísima historia, que sólo por ello, ya habría de ser recuperado si algunas luces alumbrasen a este desnortado equipo de gobierno municipal. Corría el año 1384 y era costumbre en la ciudad que su fiesta más importante entonces, que era el Corpus Christi, abriese la procesión con el Pendón de la Ciudad. La ciudad celebraba esta festifidad durante varios días en el interior de la Alcazaba, en torno a la antigua Catedral de Santa María, y una de las competiciones consistía en ver qué caballero daba más vueltas cabalgando en torno a un recorrido círcular marcado con el pendón en su mano derecha. Ese día un caballero portugués consiguió participar y a la tercera vuelta salió a todo galope hacia Elvas para robar tan preciada insignia a la ciudad de Badajoz bajo el grito “O estandarte levo…”. Los caballeros españoles salieron tras él y lograron darle caza ya en las murallas de Elvas, pero el valiente portugués, llamado Juan Páez Gago, sobrino del gobernador, al no poder entrar en la fortaleza por estar los puentes levadizos echados, consiguió lanzar el estandarte por encima de las murallas mientras gritaba “¡Morra o home, fique a fama…! El intrépido portugués fue apresado, traído hasta Badajoz y quemado en un caldero. Desde entonces en las festividades de Elvas se lucía el Pendón robado a Badajoz mientras que la procesión del Corpus de nuestra ciudad se abría con un gran y simbólico caldero. Por todo ello, y por otras crónicas, sabemos que el color de la bandera de Badajoz siempre fue el carmesí y su escudo es, desde antiguo, un león y una columna.

Frente a ello, Fragoso encuentra más rigor histórico en que la bandera de Badajoz sea blanca y negra, como los colores de nuestro equipo de fútbol y de los hábitos de los nazarenos de la Virgen de la Soledad. En fin, mucho amamos y respetamos a nuestro histórico C.D. Badajoz y a la no menos histórica Patrona de la Ciudad, pero una cosa y la otra nada tienen que ver, señor alcalde. Lea usted un poco sobre la historia de la propia ciudad que gobierna o asesórese mejor para no hacer el ridículo en público.