Esta deliciosa fotografía coloreada nos muestra una visión de la Puerta de la Trinidad, entrada natural del Recinto Abaluartado de Badajoz para los viajeros y las comitivas que venían de la capital de la corte española a nuestra ciudad.
Construida en el año 1680 es, junto a las puertas del Pilar y de Palmas, uno de los mejores ejemplos de las entradas al magnífico Recinto Amurallado de la ciudad, levantado entre los siglos XVII y XVIII.
Esta puerta se sitúa en el Baluarte de la Trinidad, formando un amplio paso abovedado de 10 metros de espesor y comunicando los bellos jardines que discurren hasta la Alcazaba con el interior de la ciudad. Su fachada exterior, la más trabajada, es de estilo clasicista, de piedra con pilastras y muestra el escudo Real de los Austrias realizado en mármol. Interiormente el arco de medio punto sobre columnas se adorna con unas sencillas volutas, donde tiene consignada su fecha de construcción, y un azulejo que recuerda la altura que tomaron las aguas del Guadiana en la crecida del 6 de diciembre de 1876.
La puerta y el baluarte reciben el nombre del antiguo convento de Trinitarios Calzados de la Redención de la Provincia de San Gabriel, “taquigráfico” título para uno de los centros religiosos más antiguos y de más renombre de la ciudad, fundado en el S. XIII por Fray Domingo Pedro y que dio frailes destacados como los que acompañaron a Hernando de Soto en la conquista de la Florida en el nuevo continente americano. El convento estaba sobre el interior del baluarte y el camino de salida de esta puerta se extiende hasta el Revellín de San Roque.
La fachada interior de esta puerta ha sido objeto de una desafortunada rehabilitación por parte del Ayuntamiento de Badajoz hace poco tiempo. Aunque de mucho peor efecto y resultado ha sido la perpetrada en el interior del baluarte, que ha sido salvajemente hormigonado, perdiendo con ello su fisonomía, su lectura histórica y su bella vegetación como parque de la ciudad, obra de difícil explicación racional igualmente ejecutada por el consistorio este año.

Postal de L. ROISÍN
Impresor, editor y fotógrafo: el mismo. Blanco y negro, y color. Editadas sobre 1929. Se presentaban sueltas y en cuaderno, numeradas del 1 al 20.