Desde Badajoz Adelante iniciamos hoy un recorrido por los diferentes monumentos y rincones históricos de Badajoz para conocer mejor la gran historia de nuestra ciudad, pues pensamos que no se puede amar y defender aquello que no se conoce.

Hoy nos detenemos en esta evocadora imagen del Mercado de Abastos de la Plaza Alta. Este Mercado Metálico es la mejor construcción que conservamos en Extremadura de la arquitectura del hierro del S. XIX, corriente que llegó marcando los nuevos tiempos con realizaciones tan emblemásticas como la Torre Eiffel de 1889. El interés del Ayuntamiento de Badajoz por contar con un Mercado de Abastos hizo que en 1890 le encargasen el proyecto al arquitecto Tomás Brioso Mapelli, realizándose la construcción entre 1897 y 1899 en la que desde época medieval y hasta ese momento había sido la verdadera plaza mayor de a ciudad, la Plaza Alta.

Este mercado es un gran edificio de 1.500 metros cuadrados. Se apoya en columnas y pilares metálicos, presentando arcos de medio punto y pináculos sobre una base de ladrillo. Se abren, además, dos grandes arcos de acceso a la nave central, que tiene 60 metros de longitud y 25 de anchura. Se da la curiosidad que estas piezas metálicas fueron fundidas por los mismos artesanos sevillanos que el 1912 fabricaron las barandillas del Puente Viejo, la Casa Pérez Hermanos.

En 1970 se desmontó el mercado de su lugar original y se decidió vender sus piezas como chatarra, salvándose “in extremis” de su desaparición para ser instalado en el Campus Universitario. Hoy se encuentra totalmente abandonado, pese a que la antigua ministra Trujillo concedió una subvención del Estadio de 5 millones de euros para su rehabilitación. Inversión que nadie en la ciudad ha reivindicado.

Desde BA proponemos salvar esta joya de la ciudad y volver a trasladarla al centro, concretamente a la Plaza de San Atón, para que vuelva a servir de Mercado de Abastos y de Mercado Gourmet, como existen en otras muchas ciudades españolas, a la vez que recuperamos un edificio histórico para el centro de la ciudad. Su utilización comercial sería el complemento ideal para la actividad cultural y de enseñanza que proponemos para el Hospital Provincial, cuya idea ha adoptado la Diputación, dotando de vida a todo el corazón de Badajoz.

Postal editada por “La Económica”. Joaquín Sánchez. Hacia el año 1920.