EN LUGAR DE IR A EXIGIR INVERSIONES DEL ESTADO PARA BADAJOZ, FRAGOSO VA A MADRID A VENDER UNA CIUDAD VIRTUAL…

El alcalde de Badajoz va a Madrid a vender una ciudad virtual e irreal que sólo existe en su imaginación y que sólo ve él, pues el resto de los pacenses vivimos en una de las ciudades más abandonadas de España.

Mientras Fragoso, en lugar de ir a Madrid a exigir inversiones del Estado para Badajoz, va a vender humo y mentiras, sus conciudadanos vivimos sin comunicaciones por tren, incomunicados por el sur, por el norte y con Levante, en una ciudad sin mantenimiento alguno, llena de baches, con acerados deficientes o directamente sin ellos, sin empresas, sin trabajo, sin futuro para nuestros jóvenes que se ven abocados a la emigración (13.000 en Extremadura en los últimos años), con los parques abandonados, con un Patrimonio Histórico que se cae a pedazos y que está cerrado al visitante, con un Casco Antiguo plagado de droga, marginalidad y pintadas, con una Alcazaba cuya ladera se ha quemado 9 veces este verano por falta de desbroce, con el río comido por el camalote, con barrios periféricos que no reciben ninguna atención del Ayuntamiento, sin infraestructuras, con el saneamiento reventando todas las semanas, con las calles sucias y mal iluminadas, con un centro de la ciudad que nos avergüenza que vean los turistas, con los mismos proyectos de siempre que se eternizan o nunca se hacen. Eso es, desgraciadamente, el Badajoz de hoy, Sr. Fragoso, en el que vivimos el resto de pacenses menos usted.

También presume que los pacenses somos los que menos impuestos pagamos, debe ser porque “sólo” ha subido el IBI al doble de lo que estaba.

Además se cuelga la medalla del ahorro y del superavit. Claro, con la ciudad sin mantenimeinto y abandonada a su suerte cualquiera ahorra, señor Fragoso.

Sr. Alcalde vaya a Madrid a reivindicar las inversiones que nos niega el Estado, no a engañar a aquellos a los que les da igual cómo está Badajoz. Por cierto, una de las empresas que patrocinaba el evento es una de las concesionarias del Ayuntamiento de Badajoz, curioso.