Esta deliciosa fotografía de postal nos muestra el convento del antiguo Patrón de Badajoz, San José, tras una copiosa nevada en los años 20 del pasado siglo. Este convento se levanta en la histórica Plaza de San José, junto a la Alcazaba árabe, y a escasos metros de las Casas Mudéjares, construidas en los siglos XV o XVI.

Badajoz fue reconquistada el 19 de marzo de 1230, día de San José, por el rey leonés Alfonso IX, motivo por el cual se erigió una ermita en este lugar dedicada al santo, que a su vez era el patrono del gremio de carrpinteros y entalladores de la ciudad de Badajoz. De este modo, ya en 1556 se funda la Cofradía de San José, que aglutina en torno a esta ermita a todos los artesanos de la madera que había en la ciudad en el S. XVI, algunos tan ilustres como Hans de Bruselas y Jerónimo de Valencia, autores de la notable Sillería del Coro de la Catedral de Badajoz.

La ermita es bombardeada y saqueada en la Guerra de la Independencia, iniciándose un declive que le llevaría a perder el patronazgo de la ciudad en el S. XIX en favor de San Juan Bautista. Su preponderancia en nuestra ciudad está muy bien documentada entre los siglos XVI y XVII, como se refleja en este texto: “El patrono del Reino es el Apóstol Santiago, el del Obispado San Juan y el de la Ciudad San Joseph”. La festividad del patrón era muy celebrada en Badajoz y a ella acudía el Cabildo Catedralicio y Municipal en pleno y toda la población.

El actual convento de San José se levantó en 1917 rodeando la capilla de la primitiva ermita y alberga a la Madres Adoratrices que realizan una importante labor social y de enseñanza. Su construcción en estilo neogótico se debe al destacado ingeniero Francisco Franco Pineda. En su fachada destaca el arco ojival de su portada, obra del escultor Julio Clivilles. Sobre él existe un rosetón y la gran espadaña que aloja el cuerpo de campanas, alzándose tras ella la cúpula y las dependencias conventuales. El sencillo interior de la iglesia sigue estando presidido por la antigua Imagen del Santo, que se encuentra, junto con otras, en un retablo barroco de época presidiendo el altar mayor.

Delante del convento aún se conserva una bella Cruz de hierro sobre un pedestal de mármol con un curioso texto del S. XVII.

Postal: LA ECONÓMICA JOAQUÍN SÁNCHEZ.
No figura impresor. Blanco y negro. Editadas sobre 1920. Numeradas.
Anverso: Leyenda, en negro.
Reverso: Dividido. Edición “La Económica”. Joaquín Sánchez.
Leyendas:
10. Convento de Adoratrices.