BADAJOZ ADELANTE TACHA LA PRESENCIA DE BADAJOZ EN FITUR DE TOMADURA DE PELO

Desde Badajoz Adelante consideramos que la nutrida presencia de concejales de Badajoz en FITUR (Feria Internacinal del Turismo) de Madrid es una verdadera tomadura de pelo a los pacenses por su absoluta y total falta de contenido.

El alcalde de Badajoz ha declarado que “Los viajeros acuden a Badajoz por muchos motivos: a respirar, ilusionarse, enamorarse, observar, descansar, el incluso a cansarse…”
También quieren vender a la ciudad como un destino de “Turismo Sanitario” e, incluso, de “Turismo de Luces”, de bombillas, por la iluminación de colorines de sus monumentos -bastante penosa e inadecuada por cierto en la mayoría de ellos-.

Apoyamos que Badajoz acuda a Fitur, pero para ser serios y vender los verdaderos valores de la ciudad: una de las mejores alcazabas árabes de Europa, construída en el S. XII, una Catedral llena de tesoros desde el S. XIII, notables museos, como el Arqueológico, con piezas únicas desde la Prehistoria y situado en un palacio del S. XV, o el de Bellas Artes, uno de los mejores provinciales de España en su estilo, el Recinto Abaluartado de la ciudad, uno de los más extensos, con sus destacadas puertas, de los siglos XVII y XVIII, el río Guadiana, su Barrio Antiguo, sus fiestas y tradiciones, como el Carnaval y la Semana Santa, declaradas de Interés Turístico Nacional…

Claro, para ir a Madrid a vender la ciudad antes hay que preocuparse de su rehabilitación, puesta en valor y limpieza, pues muchas zonas presentan un estado realmente lamentable.

Para Badajoz Adelante resulta un verdadero esperpento la promoción que hace de nuestra ciudad el Ayuntamiento de Badajoz en FITUR, donde acude Fragoso con un grupo de concejales durante varios días, lo que supone mucho dinero público, para vender humo y propuestas absolutamente ridículas y absurdas.

Desde BA echamos también de menos la crítica de los grupos municipales de la oposición ante esta actitud que supone un despilfarro injustificable de oportunidades en lugar de vender los verdaderos valores que atesora Badajoz, que son muchos y, al parecer, desconocidos para el equipo de Gobierno.