El pasado 6 de noviembre el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibía en la Moncloa a Fernández Vara en lo que supuso la primera reunión entre ambos presidentes desde que ambos gobiernos, estatal y autonómico, están en poder del PSOE.

En el apartado de infraestructuras, acordaron, entre otras cosas, impulsar la autovía Badajoz-Cáceres. Entonces, Fernández Vara expuso que Pedro Sánchez le transmitió la decisión del Ministerio de Fomento de convocar, antes de que acabara el año, la comisión de seguimiento del protocolo de colaboración para la ejecución y financiación de la nueva carretera, reafirmando lo que Badajoz Adelante viene en solitario poniendo de relieve en los últimos años, que la Junta asumiría las obras y el Gobierno pondría el dinero porque así está recogido por escrito en el Protocolo firmado el 2009 entre el propio Vara y el entonces Ministro de Fomento José Blanco.

Finalizado el año 2018, y trascurrido ya casi un mes más, vemos como una vez más el mismísimo Presidente del Gobierno falta a su palabra y se sigue riendo de los extremeños, como todos los anteriores presidentes, contando esta vez con el silencio cómplice de Fernández Vara, la Junta de Extremadura y el PSOE local de Badajoz, que ni está ni se le espera en reivindicaciones ante gobiernos de su partido.

Por tanto, Badajoz Adelante exige que se cumplan los acuerdos, tanto los firmados y publicados en el DOE, como los alcanzados de palabra y así expuestos posteriormente por ambos presidentes y administraciones.

Resulta incomprensible que después de cuatro décadas de autogobierno, las dos principales ciudades de la Región sigan incomunicadas por una carretera infame en la que además, por si fuera poco, ahora se le va a limitar aún más la velocidad máxima permitida, con lo que ambas capitales estarán a partir de ahora aún más separadas y de espaldas.

Más incomprensible aún es que, habiendo desde 2009 un Protocolo firmado y publicado en el que Estado se compromete a pagar la autovía, en diez años la Junta no haya movido un dedo para construirla, cuando no tiene que poner ni un euro para hacerlo y sólo hace falta voluntad política para realizarla.