Primero fueron “Los Pájaros”, después “El desayuno”, el pasado año “La Ciudad Encendida” y ahora “El Patrimonio Humano”. Cada año una ocurrencia nueva, otra chorrada, a cual más burda y absurda, en lugar de saber vender los verdaderos valores de la ciudad de Badajoz.

En Badajoz Adelante no nos quejamos que Badajoz se promocione en FITUR, porque es la obligación de una ciudad que posee un importante Patrimonio Histórico y Cultural, sino lo que promocionamos, cómo lo hacemos y en qué estado está la ciudad que queremos vender.

El absoluto vacío cultural del actual equipo de gobierno hace que vayan a golpe de ocurrencia también en este tema. El Ayuntamiento de Badajoz no puede gastarse en la principal feria internacional del turismo más de 35.000 euros en bobadas vacías, sino en promocionar una ciudad de apasionante historia, habitada desde la Prehistoria, cuna de un legado cultural impresionante plasmado en importantes piezas de la provincia de época prerromana, romana y visigoda que atesora en su destacado Museo Arqueológico, una de las capitales más importantes de al-Andalus en el siglo XI con su destacado reino Aftasí, el más culto de España; origen de los más insignes personajes de la colonización americana, de artistas y eruditos del Renacimiento y la Edad Moderna, bastión de las guerras de España contra Portugal y verdadero baluarte del país en las guerras de los siglos XVII al XIX.

A Madrid hay que ir a vender su estupenda Alcazaba del S. XII, una joya europea en su estilo, su Catedral, que atesora sobresalientes obras en su interior desde la época medieval, su Recinto Abaluartado (Badajoz es la ciudad con más kilómetros de murallas de España), sus monumentos, sus museos, como el de Bellas Artes, de los mejores de España en su estilo, su Patrimonio eclesiástico en templos y conventos, sus calles y plazas, sus tradiciones -con dos fiestas de Interés Turístico Nacional como el Carnaval y la Semana Santa- su gastronomía ibérica, su posición de cara a Portugal y a ciudades Patrimonio de la Humanidad…

Frente a ello, nuestros indocumentados gobernantes municipales venden los pájaros, la tostá, las luces horteras de colores de los monumentos y lo buena gente que somos. Lamentable.

Y una tercera parte es para qué lo vendemos, si cuando conseguimos atraer a los visitantes se encuentran con un Casco Histórico tercermundista en muchas de sus zonas, lleno de puntos de venta de droga, con los monumentos por rehabilitar o cerrados y la ciudad sucia y abandonada. Antes de enseñar la casa, señores del Ayuntamiento, hay que adecentarla. Si no, es mejor estarse quietos hasta que lo consigamos.