Tras el anuncio de la concesión por parte del gobierno central de 845.793,36 euros a la rehabilitación de la primitiva iglesia de Santa Catalina para espacio cultural en el marco de los proyectos de recuperación del patrimonio histórico español en Extremadura que subvencionará con cargo al 1’5% Cultural, más el aporte del Ayuntamiento ahora, lo que eleva el presupuesto a 1,2 millones de euros, Badajoz Adelante propone la creación en la antigua iglesia del “Museo de Semana Santa y Auditorium”. Esta iniciativa redundaría en la mejora de la oferta museística y cultural de la ciudad, además de apoyar a una Fiesta de Interés Turístico Nacional de Badajoz como es su Semana Mayor, que aspira a convertirse de Interés Internacional. En el proyecto podrían entrar a colaborar otras instituciones públicas, pues se trata de difundir una de las celebraciones tradicionales más importantes de Extremadura.
Justificación

Se trata de la celebración tradicional más antigua de la ciudad, con raíces en el S. XIII y XIV y con hermandades penitenciales que ya desfilaban por las calles de Badajoz desde el S. XVI, siendo la mayoría de las Cofradías actuales del S. XVII y de origen gremial. Todo ello supone un inmenso Patrimonio Cultural que forma parte importante de la propia Historia de Badajoz, que debe ser valorado y difundido.

BA argumenta la idoneidad de la propuesta de convertir Santa Catalina en “Museo de Semana Santa de Badajoz y Auditorium”, por situación, por historia, por necesidad, por importancia, por economía y por lógica. Por situación, porque se ubica frente al Museo de la Ciudad, cerca del Arqueológico y del Bellas Artes, lo que conformaría un “Eje Cultural” por el Casco Antiguo. Por historia, porque qué mejor fin puede tener una antigua iglesia que mostrar la historia de la Semana Santa de Badajoz y su rico patrimonio artístico. Por necesidad, porque no existe ningún espacio que pueda exponer las joyas de la cultura cofrade de la ciudad de Badajoz y los enseres duermen durante 364 días al año guardados en armarios y sólo salen un día a la calle sin poder ser apreciados. Por importancia, porque el Patrimonio Cofrade es una riqueza para la ciudad que merece ser conocida, exhibida y reconocida. Por economía, porque su reforma interior para tal fin no es nada cara y, además, puede suponer un polo de atracción turística y una fuente de ingresos para la ciudad. Finalmente, por lógica, porque las dos fiestas de Interés Turístico Nacional se merecen un espacio expositivo. El Carnaval ya lo tiene y ahora le toca el turno a la Semana Santa. La idea ya la lleva Badajoz Adelante en su Proyecto de Ciudad y ahora la ofrece al actual Ayuntamiento de Badajoz. Sería dedicar el espacio de la nave central y capillas laterales a explicar el significado histórico y el valor artístico de las distintas insignias y enseres que componen una procesión y que ponen en la calle las Cofradías de Badajoz. De este modo la orfebrería, el bordado, la madera tallada, el dorado… que conforman un trozo de la historia de la ciudad desde el S. XVI y su simbolismo podría ser descubierto por el gran público. La ubicación de vitrinas con ruedas en el espacio central permitiría que pudiese despejarse la gran nave para la presentación de libros, celebración de conferencias y auditorium para conciertos. Sería un organismo vivo y de cultura en pleno corazón de la ciudad.
Badajoz Adelante pone sobre la mesa este ilusionante proyecto y su total ayuda para llevarlo a cabo. Por supuesto con la participación de todas las hermandades de la ciudad que, nos consta, querrían colaborar en esta bella iniciativa.

Objetivo

El objetivo del Museo de Semana Santa y Auditorium es triple. Por un lado, el de guardar adecuadamente el rico patrimonio histórico-artístico de la celebración y poder mostrarlo a ciudadanos y visitantes como un tesoro más de la ciudad, que además pasa desapercibido muchas veces durante la procesión; por otro, el de difundir y vender turísticamente la Semana Santa de Badajoz ante el visitante, como un importante reclamo de la ciudad. Y en tercer lugar y no menos importante, dotar a Badajoz de un Auditorium y Sala de Cultura de la que carece la ciudad.

Contenido

El contenido del museo sería muy variado: paneles de explicación de la historia y documentación antigua de las cofradías, imágenes secundarias de los misterios de la pasión que tienen los pasos y,no sobre todo, las Artes Aplicadas (Orfebrería, madera tallada y bordado), presentes en canastillas, respiraderos, faroles, varales, estandartes, palios, mantos, libros de reglas, cruces de guía, sayas y un larguísimo etcétera que atesora esta gran celebración popular y que da a conocer el trabajo desarrollado durante siglos por los mejores talleres y artesanos tanto locales como nacionales.

Historia del Edificio

El edificio del primitivo Convento de Santa Catalina es un gran desconocido en la ciudad. Está situado en la calle Montesinos, hoy Plaza de San María, y sus antiguas dependencias llegan a la calle Soto Mancera. Fue construido en 1515, siendo habitado por las religiosas hasta el primer tercio del S. XVII, momento en que se trasladan a su nueva sede, sita en el terreno de lo que hoy es el Palacio de la Diputación Provincial de Badajoz. En el año 1634 se instalan en el edificio de la calle Montesinos los Padres Jesuitas, que llevarán una edificante existencia, sobresaliendo la labor del colegio, que regentaban y que daba nombre al lugar como “Calle de los Padres”. La iglesia del centro religioso y el claustro se comunicaba con las demás dependencias del convento a través del arco de la calle Soto Mancera que aún se mantiene en pie. Los jesuitas son expulsados por orden del rey en 1767. Un año después, en 1768, Carlos III traslada a esta iglesia conventual la Parroquia de Santa María, denominada desde ese momento Santa María La Real. Se toma posesión de la iglesia el 16 de diciembre de 1770, estando aquí la parroquia hasta 1834, en que es trasladada a la Iglesia de San Agustín. Uno de los benefactores de esta iglesia fue el Duque de San Germán, gracias al cual se realizó el retablo mayor.

Hoy conservamos de este centro la iglesia, que presenta altas bóvedas y amplios espacios ideales para exponer los tesoros de la Semana Santa de Badajoz y servir de Sala de Cultura y Auditorium, y el convento que se dispone en torno a un sencillo y bello claustro, que ha sido felizmente recuperado y es utilizado actualmente como sede de la Concejalía de Cultura. La fachada de la iglesia luce aún el escudo Real de Carlos III y se remata con una doble espadaña. El interior presenta planta jesuítica de una sola nave, bóveda de cañón y cúpula elíptica cubriendo el crucero. El edificio fue utilizado hasta como fábrica de baldosines y el claustro como viviendas, por lo que emplazar en esté histórico e impresionante edificio el “Museo de Semana Santa y Auditorium” sería una apuesta por la ciudad, la cultura, los ciudadanos y los valores de Badajoz, de inestimable valor.