Badajoz Adelante, único partido de la ciudad de Badajoz que defiende los intereses de los ciudadanos de manera independiente a doctrinas partidistas nacionales o regionales, exige coordinación entre la Junta de Extremadura y el Ministerio de Fomento para poder hacer realidad la autovía Cáceres – Badajoz.


Esta semana hemos asistido con decepción a las palabras del Consejero de Infraestructuras José Luis Navarro afirmando que la realización de la prometida autovía Cáceres – Badajoz no está en los planes de la Junta de Extremadura. En este sentido, cabe recordar que esta autovía es una promesa realizada por Rodríguez Ibarra en 2006 (con fecha prevista de apertura en 2011), y que fue ratificada por Guillermo Fernandez Vara en su primera legislatura y por José Antonio Monago en su etapa como presidente regional, sin haber iniciado su construcción ninguno de ellos. Además, se trata de una promesa reflejada en la página 128 del programa electoral socialista, por lo que el Gobierno Regional está obligado a su cumplimiento en coherencia y responsabilidad con el voto otorgado por los extremeños a ese programa electoral.

 

Ahora sabemos que los trámites para iniciar las obras están acabados, los proyectos de trazado redactados y aprobados, por lo que solo faltaría licitar los trabajos para que empezase a ser una realidad, pero como dijo el consejero… “no está en los planes de la Junta en estos momentos”.

 

Esta autovía ha pasado por distintas fases de promesas, desde la inicial donde la Junta de Extremadura asumía su construcción en solitario hasta un convenio firmado con el Ministerio de Fomento (siendo ministro José Blanco) por parte de Vara, en 2009, según el cual la Junta iba a ejecutar la obra en tres anualidades (2010, 2011 y 2012) con sus propios fondos y una vez puesta en servicio la nueva autovía, el Ministerio de Fomento la pagaría también en tres anualidades (2013, 2014 y 2015) debiendo consignar en los presupuestos generales del Estado las cantidades necesarias para ello. Ese convenio no se cumplió y tampoco se ratificó cuando llegó al poder José Antonio Monago, siendo una incógnita a día de hoy la situación de validez o no del mismo.

 

Por otra parte, el año pasado hay un hecho concreto que ha pasado desapercibido, por desconocimiento o intencionadamente, y es que el 30 de septiembre de 2015 se publica en el BOE la aprobación de la nueva Ley de Carreteras del Estado (https://www.boe.es/boe/dias/2015/09/30/pdfs/BOE-A-2015-10439.pdf), donde, sorpresivamente, en el Anexo II “Catálogo de la Red de Carreteras del Estado” que recoge “la relación de carreteras que forman la Red de Carreteras del Estado, a fecha 31/12/2014 y también la nomenclatura propuesta para las carreteras que en la actualidad están planificadas por el Ministerio de Fomento, aunque todavía no estén en servicio”, aparece un cambio en la Autovía A-58 (en servicio desde Trujillo hasta Cáceres), donde se le da una nueva denominación como “Autovía Extremeña” (antes no tenía nombre) y se modifica su trazado original Trujillo – Cáceres – Valencia de Alcántara por Trujillo – Cáceres – Badajoz.

 

Este cambio nos hace pensar que desde el Ministerio de Fomento se ha cambiado la planificación inicial de ampliación de la A-58 hasta la frontera portuguesa por Valencia de Alcántara para llevarla desde Cáceres a Badajoz y así unirse a la A-5. Ante este motivo hemos preguntado a la Delegación del Gobierno en Extremadura sin obtener respuesta.

 

Viendo cómo está la situación actual, donde la Junta de Extremadura, pese a tener ya los proyectos definitivos aprobados, dice que no está en sus planes ejecutar las obras (asumiendo implícitamente que deben ser ellos quienes lo hagan) y que el Ministerio de Fomento incluye en su planificación una Autovía Cáceres – Badajoz como ampliación de la A-58, proponemos que desde la Junta de Extremadura se tenga una reunión con el Ministerio para coordinar y dejar claras las autorías a la hora de ejecutar dicha autovía, y poder avanzar en la realización de la misma. Entendemos igualmente que los proyectos existentes que ha realizado la Junta de Extremadura pueden ser traspasados al Ministerio de Fomento, que sólo debería modificar el tramo inicial de Cáceres (puesto que al ser una continuidad de la A-58 tendría que unirse con ésta), lo que supone un gran ahorro de tiempo y dinero para el Ministerio, que debería firmar un compromiso para llevarla a cabo en el menor tiempo posible.