La Alcazaba de Badajoz comienza a levantarse en el S. IX por Abd-al-Ramman Ibn Marwan ” El Yilliqui’ tras la fecha que se toma como la de la Fundación de la Ciudad (año 875), aunque las crónicas árabes hablan de que Marwan la vuelve a fortificar al estar despoblada, por lo que nos da a entender que había un asentamiento anterior del que nada sabemos. Ocupa una zona denominada desde antiguo cerro de la Muela, por su forma, flanqueando el paso del río Guadiana en su orilla izquierda y alzándose otro cerro en su orilla derecha, llamado el Baxarnal, ocupado posteriormente por el Fuerte de San Cristóbal, lugar donde Marwan quiso fundar originariamente nuestra ciudad (Batalius), aunque su solicitud fue denegada por el Emir de Córdoba, Muhammad I, seguro éste de que Marwan se declararía independiente, dado su carácter rebelde, como así hizo, permaneciendo Badajoz como ciudad independiente del poder cordobés hasta el año 930 en que es conquistada por Abderramán III. Estos hechos acaecidos en el año 855 dan lugar al primer fragmento manuscrito sobre Badajoz del que se tienen noticias, obra del cronista Ibn Adari: “Y le permitió el emir que se fuera a Batalyos y se estableciera allí, que entonces era una aldea”. Ibn Ayyan y Al-Razi lo recogen así: “Que se bajara a Badajoz que entonces estaba deshabitado y lo construyera para él y su gente” y “Que salga de Alange con su gente y se fuera al castillo de Batalyos que esos días estaba abandonado”.

La mayor parte de la actual fortaleza se debe a la reforma realizada por los almohades en el S. XII. La superficie del recinto es de 80.000 metros cuadrados, presenta forma ovalada y mide 400 metros de Norte a Sur y 200 de Este a Oeste. Los materiales utilizados en su construcción son la manpostería, cajones de tapial de argamasa dura, ladrillo y sillería de piedra para las puertas y refuerzos. La muralla está almenada y posee barbacana avanzada y adarve, que comunica todas las torres del recinto. De estas destacan unas torres defensivas denominadas albarranas, como son la de la Atalaya o de Espantaperros, la torre Vieja etc. Otras son las de: la Horca, de las Siete Ventanas, de las Doncellas etc… Las puertas principales de acceso al recinto son las del Capitel, de Yelves o de Carros, de la Coracha ó de la Traición y del Alpéndiz.

Al parecer la Alcazaba de Badajoz estaba dotada de varias mezquitas, baños públicos, mercados, barrios etc.. constituyendo una auténtica Medina. Vivió su época de mayor esplendor en el S. XI, bajo la dinastía Aftásida, que fundó el Reino Taifa independiente de Badajoz. Entre sus reyes podemos destacar a Sapur, Al-Muddafar, Omar … que hicieron del reino árabe de Badajoz uno de los más importantes y extensos de la Península Ibérica, caracterizándose además por el cultivo de las artes y de las ciencias, escribiéndose aquí la mayor enciclopedia de los árabes en España.

Esta Alcazaba es la más grande del país, lo que unido a su importancia histórica y monumental la convierten en una de las tres más importantes de la península Ibérica. Está declarada Monumento Histórico-Artístico desde 1931 y es Bien de Interés Cultural.

Desde Badajoz Adelante hemos propuesto muchas iniciativas para su total recuperación y mejora al ser uno de los mayores tesoros de nuestra ciudad, por lo que debe extremarse su estado de conservación y su cuidado, mantenimiento, vigilancia y difusión turística.

Postal: HELIOTIPIA ARTÍSTICA ESPAÑOLA – MADRID

Papel brillante. B/N. Numeradas. Editadas en 1961. Referencias en reverso.

LEYENDAS:
19. Murallas de la Alcazaba.