El partido local Badajoz Adelante ha presentado esta mañana por registro 10.045 firmas para exigir que Vara cumpla su compromiso de construir la autovía Bad ajoz-Cáceres, promesa reflejada concretamente en la página 128 de su Programa Electoral. Las firmas van dirigidas a la Consejería de Economía e Infraestructuras y se han entregado también escritos al propio presidente de la Junta y a la Delegada del Gobierno en Extremadura.

BA ha recordado que existe un protocolo firmado el 29 de julio de 2009 entre el Estado (Ministerio de Fomento) y la Junta, publicado posteriormente en el DOE del 1 de marzo de 2011, por el que el Estado se compromete a pagar la construcción de la autovía Badajoz-Cáceres y a incluirla en la Red de Carreteras del Estado, dejando de ser una vía autonómica como es ahora. Por ello Vara ya no tienen ninguna excusa para no licitar la construcción de una infraestructura fundamental para Extremadura, que vertebraría la región y supondría la conexíón rápida, directa y segura entre ambas capitales en lugar de una carretera infernal y peligrosa que hace que Badajoz y Cáceres vivan totalmente de espaldas, pues ni siquiera cuentan con una comunicación ferroviaria que una las ciudades y la universidad compartida.

El proyecto ya existe y está aprobado desde el año 2013 y todos los estudios realizados y aprobados también, como el de Impacto Ambiental, los últimos desde enero de 2016, por lo que sólo falta sacar la obra a licitación y ejecutarla con cargo al Estado, cumpliendo los compromisos suscritos antes mencionados. No hacer la autovía supone la pérdida de 300 millones de euros para Extremadura, que es el presupuesto de la misma, además de que corremos el riesgo que caduquen los permisos y proyectos y haya que volver a gastar más dinero del bolsillo de los ciudadanos para volver a redactar y realizar lo que ya está hecho.

Es verdad que llega muy poco presupuesto del Estado a nuestra región, pero de lo poco que llega se gasta sólo la mitad en la construcción del AVE, por ejemplo, y nada en la autovía a Cáceres, al no ser solicitada la ejecución de los acuerdos con el Estado por parte de la Junta de Extremadura.

La importancia de la construcción de esta autovía es esencial desde el punto de vista social, cultural, comercial y, sobre todo, económico y de creación de empleo, pues ya ha habido grandes empresas interesadas en establecerse en Badajoz y no lo han hecho por no existir esta comunicación que sumaría al radio de acción comercial que tiene nuestra ciudad con distintas comarcas de Badajoz y con amplias zonas de Portugal, el de la ciudad de Cáceres.

Badajoz Adelante recuerda que el problema más grave que sufre Extremadura es el paro, donde vemos mensualmente como nuestro jóvenes y mayores se ven obligados a emigrar al no haber empresas que creen puestos de trabajo en nuestra región. Y es imposible que haya un tejido empresarial si no existen comunicaciones adecuadas, de ahí la importancia de la construcción de esta autovía que una las dos ciudades más grandes de Extremadura, así como sería esencial para Badajoz convertir en autovía el tramo Badajoz-Zafra, el cual llevamos también reivindicando desde el año 2015.

Primero fue Ibarra quien prometió construirla, después Vara, Monago y, de nuevo, Vara, quien promete en su programa electoral hacerla y acto seguido se le olvida tras ser elegido. Desde BA recordamos a Vara que los compromisos electorales son un contrato con el ciudadano que hay que cumplir, sobre todo, como en este caso, cuando el proyecto está ya hecho y sólo hay que licitar una obra que va a pagar el Estado español y que sería de un gran beneficio para Extremadura.

Las 10.045 firmas recogidas en la plataforma digital Change.org que ahora se presentan llevan recogiéndose desde septiembre de 2016 y, aunque hay muchas de ciudadanos de Badajoz, también hay un buen número de cacereños que reclaman esta comunicación. La recogida continúa abierta.

Por tanto, para Badajoz Adelante hoy el gobierno de Vara no tienen excusas para no ejecutar de forma inmediata la autovía Badajoz-Cáceres y tiene la obligación de cumplir sus promesas, sobre todo cuando una parte importante, como son los proyectos y permisos, ya existen y han sido costeados con dinero público.